miércoles, 7 de febrero de 2007

RIOPAR


Riópar, Río Mundo,....

Seguro que ya han ido al nacimiento del Río Mundo, ¿no?... Me parece muy mal.

Nosotros estuvimos de excursión hace un par de semanas. Éramos 22, once de ellos niños.

Lo del nacimiento es una excusa. Normalmente sale un poco de agua. El salto es impresionante, eso sí. El paseo hasta allí también, pero deben dejar el coche en el aparcamiento y bajar andando atravesando el bosque.

En fin, habrán adivinado que yo no voy a hablarles de lo bonito que es ese paraje (que lo es). Vamos a lo nuestro.

Riópar es un municipio que está al lado del nacimiento ese. Es un ejemplo de cómo aprovechar las ayudas europeas de los Programas Leader para dar oportunidades a un lugar y a sus habitantes. Algunas comarcas de las que no voy a hablar deberían tomar nota. Bueno, esa es otra historia.

Llegamos viernes a eso de las cinco de la tarde. Lo primero que nos llamó la atención fue el Hotel Riópar, como diría Borja Mari, una cucada. Pero no nos hospedamos allí. Teníamos reservada una cabaña a la entrada del pueblo en Los Chorros del Río Mundo. El lugar consiste en una serie de pequeños adosados perfectamente acondicionados para descansar. Por tener, tienen hasta bañera de hidromasaje. Sólo puedo decir que muy bien. De todas formas, la oferta de alojamiento es impresionante. Tienen donde elegir aunque yo les sugiero que reserven. Hemos solucionado la estancia.

Tras descansar decidimos atender una cuestión que empezaba a ser acuciante: La cena. Digo acuciante ya que éramos muchos para improvisar un lugar. Además, la mitad de los “participantes” eran niños. Esto es algo que reviste cierta importancia como sabrá cualquiera que haya viajado con niños. Nuestra preocupación era vana. Dimos un paseo por el pueblo y encontramos un sitio que prometía carne a la brasa. Como somos personas de fe, entramos. Y Dios proveyó. Estábamos en el Asador Emilio. Debo decir que cenamos muy bien. El señor nos preparó unas ensaladas, unas sepias a la plancha, unas bravas, verduras a la plancha y por supuesto, la carne a la brasa. El fallo fue el vino. Ese vino que llaman “de la casa”. No entiendo como pueden decir que algo tan malo es “de la casa”. Me comprometo a explicarles lo “de la casa” en otra ocasión. Quizá el error fue mío. Quizá no debí dejarme llevar para evitar enfrentamientos. Bueno, ya está, sólo es un mal recuerdo. El único del fin de semana. Otra cosa buena de Emilio fue que se ocupó perfectamente de los niños. El precio fue más que correcto. Nos fuimos a dormir.

Ahora que estamos descansando quiero aclarar lo del precio. En la Comunidad Valenciana estamos tan acostumbrados a que nos claven (para comer bien, son 40 – 50 euros, para comer mierda, 30 euros) que cuando cobran lo correcto, nos parece barato. No sé dónde vamos a ir a parar.

Al día siguiente nos levantamos para ir al Río Mundo. Desayunamos en un “local social” que la dueña de las cabañas tiene para tales menesteres. Y empezamos el descenso. Si me lo permiten me lo voy a saltar.

Son las dos menos cuarto y estamos en el pueblo de vuelta. Famélicos, agotados, ... Y se hizo la luz. Lo mejor del viaje. El Restaurante Puerta del Arco nos reconcilió con nosotros mismos. De nuevo les recomiendo que reserven. La carta es francamente buena. Yo, como sabrán mis amigos, opté por.... el menú degustación. Muchos me siguieron y quedaron encantados. Para los niños hay un menú infantil que está perfecto para ellos. El menú degustación tiene varias partes: entradas frías, entradas calientes, platos principales y postres. Las entradas frías fueron solomillo en escabeche, ensalada cocinada y un mojete. Las entradas calientes se componían de atascaburras, embutido,... los platos principales migas y gazpacho manchego. Los postres estaban compuestos por una selección de dulces hechos allí. Todo muy bueno. Yo les recomiendo que visiten la web (http://www.artesaniadelasierra.com/puertadelarco/restaurante.php). Verán como les entra hambre. Los precios son de verdad. Esta vez, no me dejé llevar con el tema de los vinos. Bebimos Finca Élez y El Vinculo. Los vinos de la Mancha y de la Tierra de Castilla están en un momento fantástico y van a mejorar.


Por la tarde fuimos a visitar el Museo de las Reales Fábricas de San Juan de Alcaraz. Un sitio que da que pensar. Vayan a verlo.

Yo no cené. No tenía hambre. Nos fuimos a dormir agotados.

El domingo nos levantamos y desayunamos. El objetivo del día era visitar un aula de la naturaleza con fauna y flora ibérica. Es otro lugar que recomiendo. Sobre todo, si van con niños. Tiene patos, ciervos, gamos, lobos, zorros, búhos, halcones, jabalís,... Y todo preparado para los niños. Incluso les dejan jugar con un gato montés. Sólo podemos amar lo que conocemos, no lo olviden. También tienen web, http://www.casas-rurales.info/empresas/casas-rurales/568/

Después de visitar La Dehesa, que así se llama el lugar, decidimos quedarnos a comer allí. Algo ligero puesto que teníamos que regresar a casa después. Fue muy fácil. Optamos por unos un caldo con fideos, callos con garbanzos, paté casero, carne de jabalí en salsa de frambuesa; de postre: tarta de chocolate y yogur casero con mermelada de tomate (también casera). No bebimos, teníamos que conducir. ¡Qué pena me dio abandonar ese lugar!

Bueno, lo dicho, no dejen de ir, y ...coman, coman....

1 comentario:

SANTI y ANA dijo...

Hola David, soy Skywalker de Verema, y desde alli he entrado en tu blog. Tenemos varias cosas en común, yo soy de Elche e Ingeniero Topógrafo (Inytop SL) y creo que vienes mucho por aquí, y además tengo pasión (casi obsesión) por Riopar y sus sierras, que conozco bastante bien. Como creo que eres de pico fino, si vuelves por allí, tienes que probar el Restaurante Los Pinos (el mejor sin duda de la zona). Está a 500 metros de la gasolinera en dirección a Siles (Jaen). Saludos